«El desastre que vivimos en la pasada administración, con la pandemia, los escándalos de corrupción, el tema de la minería y las movilizaciones sociales, despertó a mucha gente», dijo. Según González, esto motivó a la ciudadanía a buscar alternativas fuera de los partidos tradicionales, pero considera que estos grupos independientes no han logrado consolidar un proyecto político claro. «Lo que los unió fue la coyuntura, pero no tienen una visión definida sobre hacia dónde quieren llevar al país», agregó.
Reflejada en la reciente votación sobre la Ley de la Caja de Seguro Social, González advirtió que el movimiento enfrenta una «prueba de fuego» el próximo 1 de julio, cuando se elija la nueva directiva de la Asamblea Nacional. «Creo que se van a fracturar. Pero lo que quede de Vamos debe definir si quiere consolidarse como partido o continuar como un grupo de individualidades sin cohesión», señaló.
El exsecretario del PRD también enfatizó que la falta de organización política hace a los independientes más vulnerables a las presiones del órgano ejecutivo. «Si no se consolidan, serán un simple experimento fugaz en la política panameña», sentenció.
González reconoció que han recibido una «paliza electoral merecida» y que necesitan una reestructuración profunda. «El crecimiento de los independientes es un mensaje claro de la sociedad que exige algo distinto», dijo. Sin embargo, comparó el comportamiento de Vamos con los viejos partidos, señalando que han caído en las mismas dinámicas de falta de cohesión y dirección.




