Bocas del Toro vive una situación crítica. Así lo describe el empresario local Simón Balid, quien advierte que la provincia se encuentra prácticamente sitiada por un paro indefinido convocado por trabajadores bananeros afiliados a uno de los sindicatos más grandes del país. A diferencia de protestas anteriores, esta se mantiene las 24 horas del día, con más de 20 puntos de cierre solo en el área de Changuinola.
“Las calles están tomadas. No hay libre circulación, ni para ambulancias, ni para productos agrícolas. La gente no puede moverse, y los camiones con cosechas están detenidos. Esto no es un paro común”, afirmó Balid.
El paro ha generado además un abandono total de los cultivos, lo que compromete no solo la cosecha actual sino la producción futura.
“Esta vez los trabajadores no están cuidando ni siquiera los cultivos. Si esto continúa, la empresa podría verse obligada a reducir personal e incluso cerrar operaciones, lo cual sería catastrófico para toda la provincia”, advirtió.
Balid señaló que existen versiones que apuntan a intereses ocultos. “Hay quienes piensan que se está usando este paro para forzar la salida de la empresa y facilitar la entrada de otro actor económico. Ya ocurrió algo parecido en Golfito, Costa Rica, en los años 70, donde tras una huelga prolongada, la empresa cerró y fue reemplazada por otro cultivo con menor impacto laboral”, explicó.
El empresario también mencionó una reciente reunión entre el presidente Mulino y el CEO de la empresa bananera afectada, aunque aclaró que los detalles no han sido divulgados oficialmente.
“Por los comunicados entendemos que se busca la intervención del gobierno para resolver la crisis y evitar consecuencias mayores”, concluyó.
Fuente: / María José Jiménez