El líder republicano ha reiterado en numerosas ocasiones su intención de que Estados Unidos recupere el control del Canal de Panamá.
En los últimos meses, Trump ha argumentado que la presencia de un operador hongkonés en dos de los cinco puertos situados en torno al Canal de Panamá suponen un control chino de la vía, por lo que ha expresado su intención de recuperarla para EE.UU., que la construyó en el siglo pasado y la administró durante más de 80 años, hasta su traspaso a Panamá hace 25 años.
El pasado 8 de abril, no obstante, en una declaración de ambos países, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, reconoció el liderazgo y la soberanía irrenunciable de Panamá sobre el canal y sus áreas adyacentes.
En esa declaración conjunta, Panamá y EE.UU. también establecieron que trabajarán para identificar «un mecanismo para compensar el pago de peajes y cargos» que hacen los buques de guerra estadounidenses por cruzar el paso navegable, una de las quejas del líder republicano.
A mediados de marzo, la Comisión Federal Marítima de Estados Unidos (FMC, en inglés) inició investigaciones en siete puntos de comercio marítimo, entre ellos los canales de Panamá y Suez, para detectar posibles «condiciones desfavorables» para su transporte marítimo en el comercio exterior.




