


Fuente: peru21.pe/Iris Mariscal Herrera
En una sentencia que sacude las altas esferas del poder en China, el exministro de Agricultura, Tang Renjian, fue condenado a pena de muerte este domingo por aceptar sobornos multimillonarios. El tribunal popular de Changchun, en la provincia de Jilin, anunció que la ejecución ha sido aplazada condicionalmente por dos años, una medida que podría conmutarse por cadena perpetua si muestra buena conducta.
Entre 2007 y 2024, Tang amasó una fortuna ilícita de más de 268 millones de yuanes (unos 38 millones de dólares, 32 millones de euros), según detalla el fallo judicial. Los sobornos, entregados en efectivo y bienes, comprometen gravemente la integridad de su gestión en cargos clave del gobierno chino.
El tribunal fue tajante al calificar el impacto de los crímenes: «Causaron pérdidas muy graves para los intereses del Estado y del pueblo, y justificaban por lo tanto la pena de muerte»”. La severidad del castigo refleja la postura inflexible del régimen de Xi Jinping frente a casos de corrupción de alto nivel.
Tang, de 61 años, confesó voluntariamente sus delitos y expresó arrepentimiento durante el proceso judicial, según el comunicado oficial. Sin embargo, este gesto no bastó para evitar la sentencia más extrema contemplada por la ley china.
La caída de Tang representa un nuevo golpe fulminante dentro de la campaña anticorrupción impulsada por el presidente Xi Jinping, que desde 2012 ha llevado a juicio a cientos de funcionarios, incluidos militares, líderes regionales y ejecutivos estatales.
Los defensores de esta cruzada sostienen que se trata de un esfuerzo por sanear el sistema y promover una gobernanza transparente. Pero los críticos no lo ven tan claro: para ellos, esta campaña también sirve como un instrumento político para eliminar rivales y consolidar el poder absoluto de Xi.
Tang Renjian ocupó el cargo de ministro de Agricultura entre 2020 y 2024. Antes, fue gobernador de la provincia de Gansu y vicepresidente de la región autónoma de Guangxi. Su ascenso en la burocracia del Partido Comunista parecía imparable… hasta ahora.
Esta sentencia llega en un momento de creciente escrutinio sobre la cúpula del poder chino. Tang no es el único exministro en la mira. Los exministros de Defensa, Li Shangfu y Wei Fenghe, también han sido blanco de investigaciones por corrupción.
Li Shangfu fue destituido apenas siete meses después de asumir su cargo, y posteriormente expulsado del Partido Comunista por “graves violaciones”, según reportaron los medios estatales. Aunque no se ha anunciado una condena formal, su caída marcó un precedente inquietante para otros altos funcionarios.
El caso de Tang podría convertirse en un ejemplo disuasorio para quienes aún osen desafiar la disciplina del Partido. En un sistema donde el poder político se entrelaza con los intereses económicos, las purgas por corrupción no solo castigan: también envían un mensaje potente.
Fuente: peru21.pe/Iris Mariscal Herrera